5 de diciembre de 2014

Maravilla

La capacidad de maravilla es una de las capacidades innatas de los seres sintientes.
Es esa emoción que ilumina desde dentro a los niños pequeños. Es lo que veo en mi hijo cada vez que  se encienden las luces de navidad, cada vez que pasamos por delante del cartel luminoso del kebab de mi pueblo. Es lo que deberíamos sentir ante cualquier evento de profundo calado emocional, aunque aparentemente sea nimio, por ejemplo, las estrellas o la puesta de sol.

La capacidad de maravilla es la base del sentimiento religioso. La maravilla nos hace creer en que puede haber algo más allá. O incluso algo más acá.  Sobre el sentimiento de maravilla se edifica la mejor parte del alma humana.

Pero aún que no creamos en nada, aun que no usemos nuestra capacidad de maravilla para impulsar nuestra espiritualidad o nuestra necesidad de entender el universo en toda en su grandeza, deberíamos aprender a observarla y a respetarla en tanto una pare central de nosotros mismos.



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